Paquetes de sesiones con abonos y cuotas, fotos de antes y después en el expediente y recordatorios por WhatsApp entre una sesión y otra.
Vender el paquete es la parte fácil. Después hay que acordarse de cada cita y cobrar la cuota que falta.
Defines el tratamiento, las sesiones y el precio. El paquete queda ligado a la paciente desde el primer día.
Cuando la paciente asiste, la sesión se marca usada. Sabes cuántas le quedan sin abrir el cuaderno.
Arma el plan de pagos y mira qué cuotas están al día y cuáles vencidas.
Fotos por zona, con notas, comparadas en el expediente. La paciente ve su avance en la consulta.
El recordatorio sale por WhatsApp con Confirmar y Reagendar. Nadie tiene que llamar.
Las indicaciones de antes y después de la sesión, al WhatsApp de la paciente.
La información clínica no es un detalle.