Los números salen de lo que tu equipo ya hace: agendar, atender y cobrar. Nadie tiene que cargar datos.

Las decisiones se toman por intuición. Cuando por fin llega el reporte, el mes ya pasó.
Los ingresos día a día o acumulados, y cuánto vino de consultas y cuánto de paquetes.
Los servicios que más facturan y los que más se piden, ordenados de mayor a menor.
La ocupación por profesional y por consultorio, y cuántas de sus citas se completan.
Consultas completadas, canceladas, pendientes y confirmadas en el periodo que elijas.
Asignados, activos, cuánto se ha usado y cuánto falta por cobrar.
Lo cobrado, lo pendiente y lo perdido en un mismo gráfico.
La información clínica no es un detalle.