Antecedentes, signos vitales y consultas anteriores a la mano. Hipócrates escucha la consulta y te deja el informe, el récipe y las órdenes listos para firmar.

Entre un paciente y otro buscas el último informe en una carpeta y la alergia en otra. Lo que no alcanzas a escribir queda para después de cenar.
Antecedentes personales, familiares y gineco-obstétricos, hábitos y consultas anteriores en la misma ficha.
Tensión, frecuencia, peso y talla. El IMC sale solo y en menores de 5 años usa su versión pediátrica.
Partes de tus plantillas, buscas el medicamento por principio activo y sale con tu logo y tu firma.
Sube los exámenes de laboratorio y mira cómo cambian los valores de una consulta a otra.
Fotos y archivos en el expediente, marcados por zona del cuerpo y comparables lado a lado.
Con tu logo y tu firma. Se lo envías al paciente por WhatsApp o por correo con un toque.
La información clínica no es un detalle.